(Morón, 26/03) En la tarde de hoy y en el marco de las actividades de capacitación y difusión que se llevan a cabo en el Colegio de Abogados de Morón (CAM) se realizó en el auditorio central de esa institución un coloquio que tuvo como principal participante al reconocido fiscal Federico Delgado.
La actividad fue presentada por el titular de esa institución Jorge Frega y coordinada por Lautaro Valenzuela. El «gancho» de la convocatoria era la presentación del libro “Injusticia” suscripto por el fiscal federal invitado; y, en ese sentido, el conversatorio rondó en torno a la decadencia del sistema judicial argentino.
El Fiscal Federico Delgado junto a Abogados del
Departamento Judicial Morón
Desde esa perspectiva, Delgado consideró ante un auditorio colmado que “el espacio judicial se divorció de la función que le dio la constitución”, y acotó que el sistema justicia federal “está sedimentado en prácticas que no nacieron ahora; pero que ahora se agudizan y se ven con mucha literalidad”.


“La Política debe hacerse Cargo de la Cuestión Judicial.”

A partir de ahí desarrolló su exposición sobre ejemplos concretos de la coyuntura política y judicial actual, manifestando en el pasaje más jugoso de su intervención potentes y polémicos conceptos: “La política, en sentido amplio, tiene que hacerse cargo de la cuestión judicial. Ahora, ¿hacerse cargo es echar a todos los jueces y fiscales? Quizá, es una posibilidad… A lo mejor nosotros, que hemos fracasado, demos un paso para el costado; pero no creo que alcance;” razonó. En seguida agregó: “A mí me parece que en lo que hay que trabajar también, es en pequeñas prácticas micro que después nos permitan explicar lo macro. Por ejemplo, nosotros, la justicia federal,… básicamente no rendimos cuenta de nada: Nadie sabe cuántas horas trabajamos, ni nos preguntan; nadie sabe cuántas causas resolvemos, ni nos preguntan; nadie nos pregunta qué tipos de delitos resolvemos..”

Los Vicios del Sistema Judicial.

Y siguió, en esa línea de pensamiento, siguió cuestionando los mecanismos de capacitación permanente, la idoneidad y  el proceso de selección de los funcionarios judiciales: “Adentro del sistema judicial, no hay incentivo para que los chicos (la planta, la parte más invisible, la que subsidia el trabajo de jueces y fiscales en gran parte)… estudien. No tienen grandes incentivos para prepararse; porque nosotros tampoco tenemos la obligación de volver a la facultad (si un tipo se recibió en 1990, en 2005, en 2003, o en 1980 es exactamente lo mismo para la justicia federal), total todo el mundo sabe todo, nadie tiene la obligación de ir a la facultad, refrescar ideas, interactuar, pensar…” Continuó: “Me parece que hay un «´pecado original» del diseño judicial que es que no hay un «plan b»: Los que pensaban… la cuestión judicial federal dieron por sentado que todos íbamos a ser leales con la ley. Y me parece que no hay «plan b» para los pícaros…, para el que no labura, para el que roba, para el que es coimero, para el que es farandulero…”
“Me parece que además hay que trabajar de verdad seriamente en los concursos, de verdad hay que construir un sistema en el que gane el mejor, que gane el que más estudió, el que mejor examen dio, el que más se preocupa. Me parece que hay que eliminar una vez por todas la partidocracia en las designaciones de la justicia. Y después hay que bancársela: si tomamos la decisión de crear un sistema judicial de verdad autónomo, cuyo horizonte sea únicamente la aplicación de la ley, que se dedique exclusivamente a las funciones manifiestas, que no se mueva con ningún tipo de latencia, que mire solamente la Constitución…”, sentenció.

Las Inseguridades de un Sistema Judicial Imprevisible.

Finalmente, Delgado cuestionó duramente la parcialidad judicial: “Esta justicia que tenemos no sé si genera muchas certezas; porque un juicio laboral dura dos años ó tres; un contrato uno no sabe a ciencia cierta si se va a cumplir; los jueces y fiscales podemos decir cualquier cosa en el marco de un experdiente sin tener ningún tipo de costo… Entonces, me parece que la justicia ha llegado a un nivel de crisis tan alto que ya estamos muy cerca de que no le sirva absolutamente a nadie… Entonces sólo nos queda el camino de tomarnos las cosas un poco más en serio, de tratar de mejorarla, o si no estar condenados a vivir en este liberantismo donde nadie sabe qué va a pasar…
“Y la verdad que la justicia, si algún rasgo tiene que tener – además de ser creíble y respetada – es dar ciertas certezas”; concluyó ante un auditorio nutrido y variopinto que contó hasta con la presencia de ediles locales de Unidad Ciudadana (Juan Carlos Martínez, Diego Spina y Hernán Sabbatella), de Cambiemos (Romina Fusco, Leandro Ugartemendía, Emiliano Catena y Rolando Moretto) y el monobloque del GEN (Sandra Yametti).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *