Los avances tecnológicos supuestamente hacen la vida más fácil y seducen a los más entusiastas “geeks”, pero como todo en este mundo, su aplicación sin límites genera trastornos y hasta pueden ser perjudiciales para la salud.

En ese contexto, expertos de la Argentina, EEUU, Suecia y Dinamarca exponen los “beneficios” del chip, pero a la vez surgen las dudas sobre su utilización social, como método de control masivo, detallado y compulsivo, ya que todas las acciones de cada persona con el implante podrán ser detectadas, ya que poseen geolocalización y registran desde operaciones bancarias o en cajeros automáticos, hasta los lugares por donde transita, el historial médico.

Está tecnología ya existe, no es una hipótesis de una novela o película de ciencia ficción, el dispositivo tiene el tamaño aproximado de un grano de arroz y se implanta de manera muy simple.

El incluir chip NFC también sirven para realizar pagos contactless (sin contacto), abrir puertas y hasta encender vehículos con sólo acercar la mano por el sensor que detectará el implante, que por lo general se “inyecta” en el tejido entre en del índice y el pulgar. Si bien los expertos señalan “no molesta para nada”, también describen que se siente “al simple tacto”.

De todo esto surgen varias preguntas. Habiendo sensores biométricos tan avanzados y precisos como los que hacen la lectura de la huella digital, el iris ocular o el mapeo del rostro que, a su vez, se puede utilizar para todo lo que se utiliza el chip (exceptuando la geolocalización), ¿por qué implantarse un chip en el cuerpo? ¿Por qué las empresas están tan interesadas en su aceptación social y cultural? ¿Por qué no utilizar otras tecnologías menos invasivas? ¿Por qué permitir un acceso y un control tan extremo de nuestros cuerpos?

Está tecnología ya existe, no es una hipótesis cientìfica, una novela o película de ciencia ficción, el dispositivo tiene un tamaño aproximado al de dos granos de arroz y se implanta de manera muy simple, en la Argentina hay empresas que lo hacen y ya hay gente que lo tiene implantado. Una polémica del mundo que se viene.

Esclavitud 2020. Planean implantar un chip a las personas para saber todo sobre sus vidas.Si bien no son nuevos estos microchips, ya que se implantan en mascotas y hasta en empleados de algunas empresas, tecnologías de la Argentina, EEUU, Suecia y Dinamarca, entre otros países, dan un paso más allá, planteando los "beneficios" de su utilización a nivel social.

Posted by Quinto Poder Latinoamericano on Monday, May 11, 2020

Planean implantar un chip a las personas para saber todo sobre sus vidas: ¿Esclavitud 2020?De todo esto surgen varias preguntas. Habiendo sensores biométricos tan avanzados y precisos como los que hacen la lectura de la huella digital, el iris ocular o el mapeo del rostro que, a si vez, se puede utilizar para todo lo que se utiliza el chip (exceptuando la geolocalización), ¿por qué implantarse un chip en el cuerpo? ¿Por qué las empresas están tan interesadas en su aceptación social y cultural? ¿Por qué no utilizar otras tecnologías menos invasivas? ¿Por qué permitir un acceso y un control tan extremo de nuestros cuerpos?

Posted by Quinto Poder Latinoamericano on Monday, May 11, 2020

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *